Emoción: Enojo (Hulk)

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Emoción: Enojo (Hulk)

LILO-HULK

Pocas personas me han visto enojada, pero las que me han visto saben que las cosas se ponen feas cuando me salgo de mis casillas. “¿Cómo crees… Túuuuu?” Pues sí aunque muchos no lo crean puedo pasar de ser un amor a 100% psicótica en .05 segundos.

Crecí en un ambiente hostil que me mantenía en constante tensión y aunque muchas cosas han cambiado mis tendencias a frustrarme rápidamente (y a veces por las cosas más simples) siguen ahí.

En los últimos años de trabajo interior, espiritual, zen, yoga meditación veganismo etc, etc, etc. Mis respuestas ante el enojo han cambiado bastante y la lista de situaciones que me sacan de quicio es cada día más corta, pero aun así el enojo es una emoción natural de todos los seres humanos.

Quiero compartirte lo que me pasó esta tarde, imagina este escenario:

Estoy con mi mamá y mis hermanas en la sala, la película está a punto de comenzar (¡que emoción!). Todo parece ir bien pero ¡NO! hay una pareja de señores atrás, la clase de especímenes que todos quisieramos evitar en el cine, patean los asientos, platican como si estuvieran los dos solos en la comodidad de su casa, entre otras cosas. Para aumentarle el paquetito a este par, el teléfono del señor (que por supuesto no está en silencio, ni siquiera en vibrar) suena como unas 4 veces a lo largo de la película y por supuesto que el maleducado contesta todas las veces.

Suena el teléfono por quinta vez y el señor se pone a platicar como si estuviera a lado de periférico en hora pico, otras personas de la sala le piden que se calle y nosotras nos unimos con el tono más amable que podemos “señor por favor guarde silencio o salgase”. El señor se da la vuelta y como era de esperarse nos dice que nos callemos con insulto incluido. Siento el calor convirtiéndose en fuego lentamente, que viene desde mi estómago y se extiende a todo mi cuerpo haciéndome sentir cada latido de mi corazón. Mi hulk interior tiene ganas de salir.

El señor sigue hablando por teléfono, es el momento decisivo ¿Cómo quiero reaccionar? Por supuesto que tengo ganas de insultarlo de regreso, de aventar el refresco y las palomitas por el aire pero opto por levantarme y respirar profundamente, voy a buscar a alguien de seguridad y de la forma más tranquila que puedo le explico la situación. Llegan a platicar con él y por supuesto que el señor y la señora de la manera más hipócrita juran y perjuran que se van a callar en un tono tan civilizado que nos enfurece a todos. “El protocolo no nos permite sacarlos” GGGRRRR, momento Hulk otra vez, vuelvo a respirar lo más profundo que puedo. Optamos por salirnos de la sala junto con otras 7 personas, entre ellas un señor que estuvo a punto de golpearlo.

Nos vamos a la casa (¡por supuesto con nuestras cortesías!) y me pongo a escuchar música tranquila y escribir este artículo mientras hago unas respiraciones de fuego (gracias Yoga).

En este camino espiritual, zen, relax, no hay garantías de que no te van a pasar cosas desagradables. En el mundo hay mucha gente sufriendo, gente muy enojada, mal educada, teniendo un mal día, amargada etc. A lo que voy con todo esto que siempre siempre podemos elegir como responder, eso estará siempre en nuestro control (no importa con qué clase de homo no-tan-sapiens te topes).

¿Qué vas a hacer con ese enojo? Eso es lo que marca la diferencia. ¿Estás enojado, furioso? Brinca la cuerda, salte a correr, habla con un amigo que sea peace and love, ve una serie que te haga reír, toma agua, haz respiraciones rápidas, ponte a escribir, dibuja. Experimenta y conócete, descubre qué es lo que te funciona mejor. Es importante reconocer la emoción y dejar que fluya pero he aprendido que puedo hacerlo de una forma positiva para mi y para los demás.

hulk

No me queda más que agradecerle a este par lo siguiente:

Gracias por que pude darme cuenta de cuánto he avanzado en mi proceso personal que me permitió salir de la sala en lugar de hacer algo tonto de lo que después me pudiera haber arrepentido.

Gracias por que pude recordar que mis reacciones y emociones son mías y siempre estarán en mi control.

Gracias por darme una situación donde puedo elegir qué clase de persona quiero ser.

Gracias porque encontré una nueva forma de canalizar mi enojo de forma constructiva: escribiendo esto.

Y gracias por mis cortesías porque podré regresar otro día a una sala dónde con suerte no estarán ellos.

Gracias por leer, compartir y comentar, con tu participación me ayudas a mejorar y hacer crecer el blog.

Te mando la mejor vibra.

Lilo <3

 

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